Archivo de la etiqueta: pintalabios

De mi carácter matutino (de mierda)

Estándar

Hilda café

Querido diario:
Hoy no me he levantado dando un salto mortal como cantaban los Hombres G. Más bien he salido reptando de la cama con mi sexycamiseta de tirantes convertida en un harapo arrugado que deja escapar una de mis tetas (la derecha), perdiendo todo glamour y dignidad, para ir a la cocina y prepararme un café de esos que no hacen efecto hasta las tres de la tarde.

Lee el resto de esta entrada

Anuncios

De mi verano (veranazo)

Estándar

Viajar

Un verano lleno de reguetones, madrugones y revolcones

Si tuviera que poner un título a mi verano sería este.

En Junio no tenía ni idea que al final del verano tendría tantos recuerdos, que incluso tengo material para hacer un trabajo de fin de carrera de Sociología. Lee el resto de esta entrada

De mi Kit de Supervivencia

Estándar

Woman's Secret Me acabo de comprar un neceser muy cuqui de Women’s Secret, ahí cabe todo lo que antes iba esparcido alegremente dentro de mi bolso. Le llamo “Mi kit de supervivencia”, y aunque lleva en mi vida hace relativamente poco, Lee el resto de esta entrada

De las amigas (esas pelandruscas maravillosas)

Estándar

Mamá y sus amigas

Los hombres jamás entenderán la relación entre amigas. Que podamos pasear cogidas de la mano, tocarnos el culo para comparar flaccideces, tetas confirmando que los implantes siguen ahí o darnos un pico cuando hemos bebido un poco más de la cuenta, sin que haya atracción sexual. Lee el resto de esta entrada

De mi envidia carroñera

Estándar

envidia sophia-loren-jayne-mansfield_post

Cuando se quedan las famosas pivonazos embarazadas, y como Jennifer López de gemelos, mi yo más egoísta grita “Hurra!” “Bravo!” “Verás ahora cómo se siente una mortal!”
Y estoy nueve meses Lee el resto de esta entrada

De los besos apasionados

Estándar

De todo lo que he aprendido en la vida, una de las lecciones más interesantes se titula:

CUÁNDO NO HAY QUE BESAR APASIONADAMENTE A UN HOMBRE  (Así, con su negrita y su subrayado)

El beso en Times Square Alfred Eisenstaedt

Cuando te has depilado el bigote con cera fría, lo pegajosillo no es sexi.
Cuando llevas los labios de color “Rojo Fuego”, espera a llevarlos “Natural Sinhuella”
Cuando has comido ajo.
Cuando está su mujer delante.
Cuando va conduciendo a 120 por la autopista. No, lo de las películas no es verdad, ya del sexo oral ni hablamos.
Recién levantada.
Con la mascarilla efecto peeling recién puesta.
En misa de doce.
En el Shambala de Port Aventura.
Mientras está realizando neurocirugía a un paciente.
Cuando tienes sueño (y no quieres nada más)
Cuando se está afeitando. Bueno sí, ahí sí. Los hombres están muy sexis cuando se afeitan.
En la tanda de penaltis de una superfinal superimportante de dos superequipos.
Cuando está pasando delante vuestro el paso de semana santa del Cristo del gran Poder, por muy morboso que te parezca.
Cuando le está cacheando el de seguridad del aeropuerto (el cinturón, como siempre)
Cuando él está resfriado o griposo. No estás tan enamorada, créeme.

De mi bolso (ese ser pluricelular)

Estándar

El bolso de una mujer es algo así como un bazar chino, pero a lo grande.
Podemos encontrar una lima de uñas, caramelos de menta, compresas o tampones, ibuprofenos, pinzas para el pelo, los auriculares para aislarnos cuando la cosa se pone insoportabe, monedas sueltas para el parquímetro, tíquets ilegibles, Lee el resto de esta entrada